martes, 26 de marzo de 2013

Decisiones Comerciales

Mi limitada imaginación me lleva a una sala del Ayuntamiento, despacho o donde sea que se celebren este tipo de reuniones decisorias. El Sujeto A – A de Alcalde – propone una idea feliz: Hay que salvar a la ciudad, y al mundo, con alguna idea brillante de esas que los políticos locales tenemos continuamente .
El Sujeto B – B de Barber – asiente sin más preguntas, sea cual sea la idea seguro que es buena. Faltaría más.
El Sujeto C – C de Concejal anónimo – también asienten y, tanto B como C, que ya han dado su aprobación a sea lo que sea que sale de allí, dedican su tiempo a buscar alguna forma de publicitar cualquier cosas que hayan hecho ese día. Ya saben a qué dedicarán sus próximos minutos: a contar en Facebook y Twitter que,  gracias a la gestión del gobierno, que personaliza el Sujeto A, se han podido tomar un “tallat” antes del trabajo, durante y más durante del mismo. Eso sí que es algo que nos gusta saber a los ciudadanos.
En ese momento entra alguien en la sala, el Sujeto D, con tres cafés en la mano - de esos asquerosos de máquina, -los deja encima de la mesa y se dispone a irse cuando el Sujeto A dice: El comercio será el motor de la actividad económica de la ciudad hasta el fin de los tiempo.
Sujeto D enarca las cejas y Sujeto A, muy observador, le pregunta
-          ¿No te parece bien?
Sujeto  D ahora se encoje de hombros y responde con sabiduría.
-          Pues depende de lo que quiera hacer.
-          Potenciar el Centro Histórico, potenciar todas las áreas comerciales de la ciudad y si tenemos que crear alguna más, pues la creamos.
-          Pssss
Sujeto A se queda algo perplejo ante la posibilidad de que alguien dude, aunque sea mínimamente de sus magnificas y no siempre bien entendidas ideas – todavía anda buscando culpables del fracaso del espectáculo estival que todo el mundo le decía que sería una ruina y lo fue.
-          ¿Qué quieres decir con Psss?
-          Pues que Gandía es una ciudad que de punta a punta no hay más de 20 minutos andando y todos sabemos dónde está el Centro Histórico, aunque cada día esté más vacio. También sabemos donde están las tiendas alrededor de nuestro barrio o de los barrios del alrededor.
Sujeto A mira a B y C cuyos dedos les tiemblan ante la ausencia de un teclado donde poder hacer participes a los ciudadanos de la calidad del café anteriormente mencionada y, ahora ya pueden volver a contarles que se han tomado otro gracias a los impuestos bien gestionados del Sujeto B. Ni B ni C dicen nada, como es habitual y es A quien sigue con la mandanga.
-          Pero si pongo actividades lúdicas, tapas, cañas, cumbias colombianas en directo y los grandes éxitos de Bertín Osborne por megafonía, ¿no vendrías?
-          Mire, olvida una cosa que es la base del comercio: cuando alguien compra algo tiene, cosas del capitalismo, que pagarlo. Para pagarlo tiene que tener ingresos en casa y expectativas de mantenerlos. Eso, a día de hoy no es así.
Puesto en evidencia con argumentos tan sencillos e indiscutibles – Tanto Sujeto A como D saben perfectamente las tasas de paro existente y que el futuro pinta más negro que los hilillos de Rajoy – A decide cambiar a otro argumento justo en el momento que D ya salía por la puerta. Son las cosas que tienen querer tener siempre la última palabra.
-          Pero cuando vengan los turistas
Sujeto D suspira, se da la vuelta y sigue razonando con la sencillez que da el sentido común.
-          ¿De donde son los turistas que, mayoritiamente, viene a la ciudad?
-          De Madrid.
-          Bien, señor A. Y ¿Cuándo abandonan la comodidad de sus apartamentos para venir de compras a Gandia?
-          Esto, pues…
-          Y en Madrid ¿Dónde compran?
-          Pues esto, es que…
-          Compran en centros comerciales. Y si tienen que coger el coche para venir a Gandia y aparcar allá donde sea que encuentre aparcamiento, andar y comprar en tiendas que no ofrecen productos ni distintos ni más baratos que en el Centro Comercial…¿Dónde irán?
Sujeto A calló - comerse dos veces las ideas ya era más que suficiente por hoy - y dejó que D se marchara con su lógica y sentido común por donde había venido.  A sacó de sus ensoñaciones mediáticas a B y C y les dijo.
-          Hagamos una pegatina.
-          ¿Una pegatina?
-          Sí una pegatina y convocad a los medios para contar que, gracias a esta pegatina, salvamos a la ciudad del caos y la mediocridad.
-          Una idea magnífica – dijo B.
-          Es cierto, magistral, propia de usted – confirmó C
Mientras tanto el Sujeto D bajó las escaleras, sacó un caramelo de menta de su bolsillo, se lo metió en la boca, echó un vistazo al parque y chasqueando la lengua susurró.
-          A la mierda, esto se va a la mierda

2 comentarios:

  1. Pues, por desgracia parece que las cosas funcionan así. En fin, que como dice el Sujeto D: Así nos va.

    Gracias por tu comentario

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